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19/9/2026
 al 
22/11/2026

Millares. Centenario

Manolo Millares

Del 19 de septiembre al 22 de noviembrede 2026

Sala de Arte Instituto de Canarias Cabrera Pinto, La laguna

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Exposición

La Sala de Exposiciones del Instituto Canarias Cabrera Pinto presenta la exposición Millares. Centenario, con motivo del centenario del nacimiento de Manolo Millares (Las Palmas de Gran Canaria, 1926 – Madrid, 1972), uno de los principales referentes del arte canario y una de las figuras más destacadas del arte español del siglo XX. La muestra propone un recorrido por la trayectoria de este artista canario y universal, cuya obra desempeñó un papel decisivo en la renovación de los lenguajes plásticos durante la posguerra española, tanto desde su actividad desarrollada en Canarias como a través de su participación en los movimientos de vanguardia del ámbito nacional e internacional.

La exposición reúne una selección de obras realizadas desde comienzos de la década de 1950 hasta sus últimos trabajos, a principios de los años setenta, e incluye algunas de sus icónicas arpilleras. Las obras proceden de diversas colecciones particulares y de los fondos de instituciones como el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), LM Arte Colección y la Fundación CajaCanarias.

La exposición está comisariada por Carlos Díaz-Bertrana y Alba Rodríguez del Toro.

Carlos Díaz-Bertrana presenta la exposición a través del siguiente texto:

«La muerte le llegó temprano, con 46 años. De joven la veía en los cráneos y en el silencio estremecedor de las momias del Museo Canario: “De ahí nacen mis Arpilleras” y sus primeras obras, las Pictografías Canarias: Signos tomados de las inscripciones aborígenes que flotan en una pintura terroso, opaca e imprimen en la obra un lirismo simbólico- mágico.

Alejándose de las huellas de Paul Klee, Miró y Burri en su etapa inicial, avanza sólo, como una herida de luz negra que ilumina los despojos del hombre y de una civilización arrasada por las guerras. En 1955 se instala en Madrid y con Antonio Saura funda El Paso, el grupo artístico más importante de la postguerra. Su pintura ya es única, su lenguaje un informalismo violento de gran intensidad emocional, sostenido en una visión humanista y existencial. El uso de sólo tres colores -blanco, negro y rojo- acentúa la carga dramática.

De la tela rasgada y los harapos surge el homúnculo, un despojo humano. “Mi obra es el testimonio vital de una realidad descarnada e hiriente que se expresa con el empleo de ciertas materias no dignificadas”. La arpillera, rota y arrugada es el escenario de un conflicto moral y estético, de una investigación de las posibilidades de los nuevos medios y formas expresivas. “El arte hoy cumple una función social, porque sabe señalar pústulas. El homúnculo es una consecuencia esperada de la grandísima belleza que puede traslucir el harapo así, puesto al desnudo, en su evidente porquería”. Pues, a pesar de la violencia gestual, de los desgarros y suturas, su virtuosa manipulación de material, pintura y dibujo, unifica brutalidad y excelencia. Consigue crear cuadros fascinantes y equilibrados, “establece armonía sobre descuartizamiento, orden sobre complejidad”.

“Hay que empezar rompiendo, así se construye el porvenir…Si hablo de un arte de explosión y protesta, quiero decir de un modo apasionado de expresión que se destruye a sí mismo para construirse ipso facto en sus ruinas”.

Millares nació en la Gran Canaria de 1926 y murió en el Madrid franquista de 1972.»

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Manolo Millares
(Tenerife, 1926 – 1972)

Manolo Millares creció en un entorno familiar vinculado a la vida intelectual de Canarias, lo que le acercó desde joven a escritores, poetas y artistas. De forma autodidacta empezó a desarrollar su interés por el arte realizando dibujos del natural. En 1940 estableció contacto con Felo Monzón y Martín Chirino, un hecho clave en su trayectoria artística. Desde 1945 exhibió de forma individual en espacios culturales de Las Palmas de Gran Canaria, como el

Círculo Mercantil, el Gabinete Literario y El Museo Canario, con obras figurativas en acuarela y pinturas con influencias surrealistas.

La experiencia de contemplar vestigios prehispánicos en El Museo Canario influyó profundamente en su obra, y su interés por la cultura tradicional condujo su pintura hacia planteamientos más constructivistas y con referencias aborígenes. En 1949 participó en la revista Planas de Poesía, junto a sus hermanos Agustín y José María, y en 1950 contribuyó a la actividad del grupo LADAC, organizando exposiciones, conferencias y la colección de monografías Los Arqueros.

En 1951 presentó obra en la I Bienal Hispanoamericana de Arte en Madrid. La serie de Pictografías canarias, inspirada en pintaderas y su interés arqueológico, marcó un hito en su evolución. En 1955 se trasladó a Madrid con Elvireta Escobio y comenzó a incorporar materiales como la arpillera, que se convertiría en su soporte emblemático.

En 1957 fue cofundador del grupo El Paso, pilar de la vanguardia española de los años cincuenta, y desarrolló un lenguaje plástico austero y expresivo, con una paleta reducida y formas de fuerte presencia material. Millares trabajó además el grabado, la pintura sobre papel y otros soportes, explorando series como Homúnculos, Neanderthalios y Antropofaunas.

Su carrera internacional se consolidó desde finales de los años cincuenta, con participaciones en bienales como la de São Paulo y Venecia, exposiciones individuales en galerías de París y Nueva York y la inclusión de su obra en importantes museos. Manolo Millares falleció en Madrid en 1972, a los 46 años, cuando su influencia en la pintura española moderna ya estaba ampliamente reconocida.

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